Por: Antonio Silva R (@A_Silva37)

En el fútbol las comparaciones son odiosas y tampoco se trata de caer en que “todo tiempo pasado fue mejor”, sin embargo, la historia –que no juega- de Boca Juniors seguirá pesando en competiciones locales y con mayor razón en certámenes internacionales. Lo cierto es que la ejecución futbolística de los jugadores que integran la actual plantilla dista mucho del desempeño de quienes vieron acción en la época en la cual Boca fue campeón del mundo y sumó cuatro Libertadores a sus vitrinas.

Después del regreso de Carlos Tévez y del título de Liga que obtuvo el plantel dirigido por Rodolfo Aurrubarrena (campeón con Boca en la Copa Libertadores del 2000), Guillermo Barros Schelotto, quien ganó 10 torneos internacionales, tomó las riendas de la dirección técnica. Actualmente, y tras la debacle en la presente Libertadores, el panorama del “Mellizo” no es muy halagüeño, aunque la idea es similar con respecto a la de Bianchi, al usar como referencia un 4-3-3.

La hinchada xeneize bien conoce y reconoce la labor de jugadores incombustibles que lograron cosas importantes con el equipo, como el mismo Schelotto o Hugo Ibarra, sólo por mencionar a dos tetracampeones de la justa más importante del continente. Por otra parte, es para resaltar a los mediocampistas que tuvo el equipo en sus filas en la década pasada: jugadores como Román Riquelme, Diego Cagna, Raúl Cascini, Mauricio Serna, Sebastián Battaglia y Cristian Traverso. También es insoslayable la importancia de los hombres, que en los extremos, ayudaban a surtir de balones a referentes como el goleador histórico Martín Palermo.

Hoy poco queda de esa época dorada. Tévez continúa jugando y Barros Schelotto está en el banquillo, pero el desempeño de los futbolistas no ha sido el óptimo. Jugadores con experiencia como Daniel Díaz  han quedado a deber y a falta de menos de un mes para el comienzo del próximo torneo de Liga, y con la Copa en disputa, los dirigentes y director técnico tendrán que poner atención en la integración de un plantel que pueda ser competitivo.

Puntos endebles del actual plantel

Defensa central.- El mayor problema de Boca –y detonante- en cuanto a su once inicial fue la zona defensiva. Será importante que incorporen a un central experimentado y rápido. Santiago Vergini ya jugó como central hace unos días ante Danubio, pero para tener una central sólida Boca necesitará a un elemento más, además de Insaurralde.

Laterales.-  Es cierto que Gino Peruzzi no pudo ver acción en la semifinal de la Copa libertadores a causa de una lesión, pero también es cierto que Leonardo Jara para nada desconoce la posición de lateral derecho. Incluso el primer día de julio, Olé publicó una nota en donde el mismo jugador afirmó sentirse más cómodo como lateral derecho. Él y el colombiano Frank Fabra mostraron serias falencias en los dos compromisos de la semifinal ante Independiente del Valle, aunque bien es cierto que Fabra tuvo minutos de buen futbol en el primer tiempo del partido en ‘La Bombonera’. La buena noticia para Schelotto es que el lateral izquierdo Jonathan Silva estará un año más.


Contención.- En el futbol actual el ‘5’ es más importante que nunca. Tener un mediocampo equilibrado es trascendental y el joven de 20 años Adrián Andrés Cubas aún no está para asumir la responsabilidad que la posición demanda, aunque algunos ya esperan -o esperaban- de él tanto como de Matías Kranevitter. La realidad es que es joven, pero la actualidad de Boca y el “Mellizo” ¿podrán esperar a que se afiance? Quizá pueda haber más paciencia en la portería que en una zona donde han destacado los jugadores anteriormente mencionados.

El lío de la delantera.- Cristian Pavón y Carlos Tévez tienen su lugar asegurado en el once de los Barros Schelotto, aunque es evidente que ‘Carlitos’ no está de lo más cómodo al jugar como centro delantero. Darío Benedetto es el nuevo delantero de Boca y no desconoce la posición de extremo por izquierda, ya que en varios partidos con el Club América tuvo buenas actuaciones al desempeñarse por esa zona, mas su posición natural es la de ‘9’. Ante la salida de Nicolás Lodeiro, Benedetto podría ocupar ese puesto, si adelante siguen jugando tres. Una alternativa que podría optimizar el potencial de él y Tévez sería que el “Mellizo” optara por jugar en partidos oficiales con ambos en la delantera. Adecuación que ya comenzó a hacer.

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