Víctor Grao (@VictorGrao)


Richard Wagner fue un compositor alemán nacido en 1813. Su nombre y apellido tienen 13 letras, la sumatoria de los números de su año de nacimiento, también dan 13. Compuso 13 óperas y tuvo un destierro de 13 años. Una de sus óperas más famosas (Tannhiiuser) la terminó un 13 de abril y fue estrenada un 13 de marzo y bueno… Falleció un 13 de febrero.

La vida de Wagner fue una total coincidencia –o no– con el número 13. Hay gente que considera que son cosas del destino, otras simplemente no creen en ellas. Yo soy de las segundas. En el fútbol existen similitudes, pero a veces se dan de una manera extraña, como en el fútbol venezolano.  

La necesidad de ganar hace mayor la motivación para los jugadores y clubes, más aún cuando hay un premio monetario de por medio, una prima o un beneficio extra. En la última fecha del torneo apertura venezolano, cinco equipos ya estaban clasificados al octogonal final y restaban tres puestos que se los disputarían ocho equipos.

Así estaba la clasificación antes del inicio de esa última jornada:

Posición
Puntos
Diferencia de gol
6. Caracas FC
27
+7
7. Aragua
26
+4
8. Trujillanos
26
+4
9. Zulia
25
+2
10. Carabobo
24
+1
11. Deportivo Lara
23
+1
12. JBL Zulia
23
0

Hasta el octavo puesto podían trascender a la siguiente ronda, del 9º en adelante, quedaban eliminados. Caracas, Aragua y Trujillanos tenían la ventaja previa a la última jornada: dependían de sí mismos para clasificarse. El problema radicaba en que los tres jugaban de visitante.

Caracas contra Llaneros (18º en la tabla), Aragua contra Mineros (4º en la tabla) y Trujillanos contra Estudiantes de Mérida (14º en la tabla). Los tres ganaron.
Por su parte, Zulia, Carabobo, Deportivo Lara y JBL Zulia necesitaban ganar y ligar resultados. Vamos con cada caso:

  • Zulia debía ganar y esperar derrota: Ganó.
  • Carabobo (caso particular y extraño). Debía ganar (y golear), esperando empate o derrota: Goleó (4-0). Si Aragua y Trujillanos hubiesen empatado, se clasificaba.
  • Deportivo Lara debía ganar por 2 o más goles y esperar derrotas: Ganó por dos, al primero de la tabla.
  • JBL Zulia debía ganar por 3 y esperar derrota: Ganó por tres.

Curiosamente, todos los equipos que tenían posibilidad de acceder al octogonal final ganaron. Es decir, SIETE de SIETE. Son el Richard Wagner de nuestra época.

Tenemos que recordar que los ocho equipos que acceden a esta próxima fase reciben una bonificación en dólares por su clasificación.

No es la primera vez

Nos tenemos que ir al Torneo Adecuación 2015 para ver otra aparición de Richard Wagner. En la última fecha había cuatro equipos peligrando en el descenso: Petare FC, Ureña SC, Metropolitanos y Tucanes. Descendía el último de manera directa, mientras que el penúltimo iba a repechaje. Así iba la tabla:

Posición
Puntos
Diferencia de gol
17. Ureña SC
13
-21
18. Tucanes
13
-21
19. Petare FC
12
-20
20. Metropolitanos
11
-15

Ureña, Petare y Metropolitanos jugaban de visitante. Tucanes lo hacía de local. Curiosamente las únicas tres victorias visitantes de esa última jornada fueron de Ureña contra Atlético Venezuela (salvado una jornada antes, pero sin posibilidad de octogonal), de Petare contra Portuguesa (sin posibilidad de octogonal) y de Metropolitanos contra Deportivo Táchira (terceros de la tabla, pero sin posibilidades de quedar segundos ni cuartos).

Tucanes fue la excepción. Igualó con Deportivo Lara, pero debían ganar Petare y Metropolitanos para quedar fuera. Así pasó. Fueron últimos luego de una gran disputa que llegó hasta la FVF.


Quizás sean meras coincidencias, pero alarman. Richard Wagner se debe estar revolcando en su tumba con esta nota, donde quizás él no hizo adrede la coincidencia del número 13, pero… ¿El fútbol venezolano tampoco?

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