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Por Luis Suárez: (@Luije77)

Robert Lois Stevenson escribió en el siglo XIX, para maravillar al mundo, Dr. Jekyll y Mr. Hyde. El Dr. Henry Jekkyll era un científico famoso en sociedad, agradable de trato y con la reputación de esa persona que nadie detesta y cae muy bien; sin embargo, tiene un "amigo" muy cercano un poco hostil, violento y oscuro de personalidad. El hecho es que ambos conviven, en realidad, en una misma persona, haciendo notable la representación entre el bien y el mal.

Venezuela, luego de un paso turbio desde que llegó Noel Sanvicente, se muestra tal y como Stevenson quiso expresar este trastorno de la personalidad hace más de 129 años.

Lo malo

Tomando como referencia el partido contra Honduras, la Vinotinto salió con un 11 que le permitía crear juego y tocar la pelota por bajo para que sus habilidosos (Orozco, Lugo y Gómez) lograran filtrar balones al único en punta, Richard Blanco. 

Esto en el papel era lo previsible; sin embargo, no fue así. En el primer tiempo, Venezuela fue un conjuntos de fantasmas sin poder de asociación. Líneas largas, pelotazos adonde cayeran e incapacidad de hilvanar paredes y triangulación eran las maneras del equipo. 

El poder de la asociación era nulo. Marcelo Bielsa dice: "La permanente rotación sobre el terreno apunta a intentar que los adversarios se queden sin referencias cuando intentan fijar marcas". OtTodo lo contrario pasaba en el terreno. Otero, a pesar de ser el mejor en campo (entre los 22) fue un guerrero solitario. 

La línea defensiva no ofreció garantías, más allá de lo bueno que puede llegar a ser Andrés Sánchez cuando está enchufado y lo correcto de Fuenmayor, Cíchero y Carabalí no estuvieron a la altura, por lo que siguen preocupando los goles que Venezuela ha encajado en esta era (15). 

Lo bueno

Lo principal es que, ignorando formas y rival, los del patio le dieron la primera victoria a "Chita Sanvicente". Por roce internacional y ritmo de juego, los jugadores de la Liga Movistar no están al nivel de los legionarios, pero deben ser un complemento porque Venezuela tiene frente a los ojos una Copa América durísima que será una previa a las Eliminatorias.

Cuando Venezuela quiere, puede: en la gira por Asia en 2014 observamos una Selección de presión alta y buen toque. Este modelo revivió en el segundo tiempo con 11 hombres no habituales, quizás por advertencia de Noel, o por asentamiento tardío de la idea principal. Por jugadas de interacción, llegan todos los goles criollos.

La efectividad fue notable. Goles son amores y con que se hayan marcado 3, la confianza va a subir. Es de destacar que dos de los anotadores del fútbol venezolano, Farías y Blanco, vuelven a marcar con la absoluta. Por otro lado, la vacante para acompañar a Tomás Rincón sigue abierta. Franklin Lucena y Arquímides Figuera no se desentonaron, este último cumplió una tarea no asignada, el gol. 

Otero está un peldaño por encima de todos. Es el diferente, el que marca la velocidad y la pausa, al que quitarle el balón es más difícil que caminar sobre el agua. Si está acompañado de otros con su nivel, podría crear sinergia para convertirse en mejor jugador. Hoy por hoy, hay que anotarlo en la lista de Copa América y ojo si se cuela como titular.

Simbiosis

Sanvicente debe seguir buscando eliminar la dualidad de Hyde y Jekyll en su equipo. No se puede jugar bien de a ratos. La victoria alivia, pero al entrenador exZamora le queda bastante por trabajar para ganar los partidos en los que estarán puntos en juego, algo a lo que está acostumbrado. 


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