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Luis Ortega (@LuisOrtegaVzla)

Boca lo buscó y lo logró. El equipo argentino tuvo una noche complicada, pero que al final los dejó con la alegría de la clasificación a 4tos de final de la Copa Sudamericana. Como viene siendo constante en esta temporada, el juego de los de Arruabarrena depende mucho de Fernando Gago, sin ser esta noche la excepción. No fue la mejor noche del capitán de Boca, el volante sufrió varias transiciones en el partido, que por suerte para los xeneizes, fue de mal a mejor. Hay que resaltar que mucho de lo “malo”  del dorsal 5 argentino fue producto del gran trabajo del equipo Paraguayo. Gago fue uno en el primer tiempo, otro al comienzo del segundo y otro después de que Capiatá se quedara con 10 jugadores.

Primer Tiempo de Gago:

Capiatá se presentó al campo con un 4-5-1, claro esquema que se presta para poblar la mitad de la cancha. En la primera mitad la presión paraguaya se hizo sentir. Si bien la oncena de Marecos esperaba a Boca en su mitad de cancha, apenas Gago pisaba la línea que divide el terreno de juego, los paraguayos iban siempre a taparlo. Dos jugadores iban directo a la marca, casi siempre Escobar (el 9 de Capiatá) y un volante, tres volantes más esperaban un poco más atrás cubriendo los espacios y posibles pases.


Capiatá fue muy inteligente, sabiendo que Gago es el motor del equipo al que se enfrentaban, siempre mandaban al menos dos hombres a marcarlo, se pueden contar con los dedos de una sola mano las veces que Gago no recibió la marca de al menos dos jugadores rivales. Esto obligaba a Gago a lanzar pelotazos de 40 metros, que la mayoría de las veces terminaban en nada. Podían fallar las marcas a otros jugadores y a las opciones de pase, pero nunca los dos hombres para custodiar al capitán de Boca. Esto demuestra el gran trabajo táctico que trabajó e impuso el equipo paraguayo durante la primera parte.



Comienzo del Segundo Tiempo de Gago:
Boca en el entre tiempo se cambió el chip. Los de Arruabarrena salieron a comerse el partido en la segunda mitad. Se notaba a un Boca más dispuesto a buscar el gol, mucho más ofensivo. ¿La clave? Gago recibía ahora la pelota más adelantado, alrededor de los tres cuartos de cancha, pero siempre con al menos dos jugadores de marca. No pudo hacer mucho el argentino.


El Gago Después de la Expulsión:
Al minuto 64, el jugador de Capiatá Gustavo Velázquez recibió su segunda tarjeta amarilla del partido y fue expulsado. Velázquez salía con lágrimas en los ojos, y es que dejaba a los paraguayos con 10 jugadores. La superioridad numérica de Boca se observó inmediatamente con Gago. El dorsal 5 ahora solo era marcado por un jugador paraguayo o, en ocasiones, ninguno. Esto le dio mucha libertad y espacio. Fernando Gago por fin lucía su mejor cara del partido.



Boca llegaba más y generaba peligro, tanto así que el tan ansiado gol se sumó al marcador. Jonathan Calleri pondría el 0-1 que igualaba la serie y que llevaría el partido a los penales. Después del gol, Boca siguió buscando pero, entre las malas definiciones y el gran trabajo del portero Antonio Franco, nunca llegó el gol de la clasificación.

Clasificación de Boca.                                                 
El partido se fue a la tanda de penales y los argentinos se llevaron la clasificación por ese medio. Una gran actuación de ambos porteros alargó la tanda a 6 pateadores. Cabe resaltar que Orión, portero de Boca Juniors, fue el responsable de cobrar y anotar el último penal para su equipo e inmediatamente después tapar el tiro penal paraguayo. Gago marcó su respectivo tiro desde los 12 pasos, aquí el penal de Fernando Gago:



Con esto, Boca Juniors logra la clasificación a los 4to de final de la copa. Pero cabe mencionar el gran trabajo del equipo Paraguayo en lo táctico, y es que descifraron como parar a Gago hasta el momento de la expulsión. Y es que si neutralizas a Fernando Gago, neutralizas a Boca Juniors.



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