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Víctor Grao (@VictorGrao

Colombia ganó por la mínima diferencia a Canadá en un amistoso por la fecha FIFA este martes, en Estados Unidos.

La selección cafetera fue superior, pero no contundente. Excesivos toques sin profundidad, la búsqueda de un último pase que siempre era anticipado y un Falcao muy estático entre los centrales, no permitió a Colombia reflejar lo que hizo con la esférica, en el marcador.

El disparo de fuera del área

¿Cuán difícil es para un jugador de élite rematar de fuera del área y que sea gol? ¿Cuántos goles hay cada jornada de cada liga del mundo de media distancia? ¿Es siempre imprescindible hacer un pase que deje mano a mano a un jugador contra el portero?

Colombia tuvo un buen partido en líneas generales, pero el exceso de “control” sobre la esférica le hizo pecar. Canadá planteó un partido con dos líneas de cuatro jugadores defendiendo muy cerca del área, siendo el espacio entre ellas mínimo (unos 5-10 metros a lo sumo).



Los cafeteros buscaban realizar un toque que dejara a Falcao, James, Teófilo o Cuadrado mano a mano contra los centrales, pero no era viable ya que Canadá ponía a mucha gente dentro del área que cortaba los pases. Entonces, ¿Por qué no intentar remates de fuera del área? En la primera mitad, llegaron muy pocos disparos de fuera del área (como máximo tres), siendo uno muy peligroso de James.

En la segunda mitad se intentó un poco más, pero tampoco fue el norte de los sudamericanos, ahora bien, ¿Cómo llegó el gol tricolor? Por esa vía: James remató de fuera del área y le dio la victoria al conjunto colombiano.


Los centros sin receptor

Este punto va unido al superior. Los sudamericanos abrían la cancha, pero no lograban penetrar el muro defensivo. Cuando la tomaban por los costados, bien sea Cuadrado, Zuñiga o quien sea, lograban desbordar y llegar a la última línea, pero con 5 o 6 jugadores dentro del área defendiendo era casi imposible conseguir un cabezazo de Falcao o Teófilo.



El organizador de la orquesta

Colombia salía tocando siempre. No se saltaban las líneas, es decir, un defensor a un contención (o lateral) este para un extremo (o creación) y este último a los delanteros. Pero había un factor que siempre ocurría, SIEMPRE. Todos los balones pasaban por James Rodríguez, el organizador de la orquesta. El jugador del Real Madrid pedía y filtraba balones, siendo la única manera de frenarlo, la falta.

El cambio de fórmula


Néstor Pekerman cambió la fórmula de juego con respecto a la primera mitad. El técnico colombiano pasó de la tenencia del balón a la verticalidad en la contra, pero le resultó poco efectiva. Quizás no por desacierto colombiano, sino por acierto canadiense. Canadá cuando atacaba lo hacía con 4 o 5 hombres y se replegaba con una rapidez envidiable, haciendo que el factor sorpresa se acabara.

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