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Víctor Grao (@VictorGrao)

CARACAS.- La selección venezolana de fútbol jugó este martes ante Japón uno de sus mejores partidos de hace un tiempo para acá, tácticamente hablando, según lo reflejado en el campo de juego y apoyándose con los comentarios de los fanáticos. 



La vinotinto salió con un esquema 4-4-2, con variantes. Mario Rondón tuvo libertad, al igual que Guerra y cambiaron constantemente de posiciones.

CLAVE 1: Presión alta.

Venezuela hizo un partido –por lo menos el primer tiempo –con alta presión. Presión organizada, donde el primer jugador por delante de la línea de la pelota iba a marcar al jugador nipón con el esférico. Seguido a él, todo el equipo basculaba para marcar a los receptores más próximos a la pelota que estuviesen por delante del esférico, es decir, para que no jugara hacia adelante, sino que retrocediera. 

Resultado: Japón debía salir al pelotazo o tocando de primera. Al presionar se conseguía el error humano de los jugadores recuperando balones en zonas de peligro para Japón. 

CLAVE 2: Verticalidad.

Esta segunda clave va de la mano con la primera. Una vez recuperada la esférica luego de la presión, se ejecutó un juego vertical, intentando hacer no más de dos toques en el último cuarto de cancha y culminar las jugadas con un remate al arco. 

Resultado: Así llegó el penal. “Lobo” Guerra recuperó una esférica y con una proyección en vertical consiguió la falta que luego ejecutaría Mario Rondón. 

CLAVE 3: Bascular.

Bascular, en la terminología futbolística es rotar el balón de un lado al otro de la cancha. En este caso en la zona defensiva hasta que se consiga un espacio para la salida clara. El balón podía rotar hasta dos veces desde Cichero, hasta Alex González para buscar el toque seguro. Si no se lograba, Vizcarrondo tomaba la esférica y mandaba un “pelotazo” direccionado. 

Resultado: Menor pérdida de balón. Contra Corea se sufrió mucho en dicha primera entrega. En este compromiso se mejoró, reduciendo al mínimo el margen de error.

CLAVE 4: Rincón y Rosales.

Esta dupla fue imprescindible para que se lograse el buen fútbol que desarrolló Venezuela. En el primer pase desde la defensa, Rincón se acercaba para dar la salida limpia, quedando en la posición “5”, mientras que Roberto Rosales quedaba más adelantado, como si jugase de “8”. 
Asimismo, fue clave la recuperación y las faltas bien ejecutadas en cancha contraria, para impedir el ataque coreano

Resultado: Menor pérdida de balón y ruptura del circuito del mediocampo asiático.  
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